EFECTOS NOCIVOS EN LA SOCIALIZACIÓN
Los hombres, mujeres y niños que se la pasan todos los días pegados a sus celulares y revisando sus cuentas de redes sociales podrían aprender algo de Lin-Manuel Miranda, el creador de Hamilton, una innovadora obra que se convirtió en un éxito teatral.
Cuando le preguntaron en una entrevista con la revista Delta Sky cuándo y dónde encuentra tiempo para ser creativo, Miranda, un ávido lector de libros y entusiasta del ocio, respondió: “Las buenas ideas llegan cuando descansas. Llegan en la regadera. Llegan cuando estás haciendo dibujitos o jugando al tren con tu hijo. Hamilton me obligó a poner más atención a la inspiración que conlleva el simple hecho de vivir mi vida”.
La observación de Miranda no augura nada bueno para el futuro, no solo de la creatividad sino también de los cuerpos, las mentes y las relaciones sanas.Estas situaciones han provocado que un psicoterapeuta neoyorquino se pregunte, “¿Qué es lo que de verdad importa?” en la vida. En su nuevo libro The Power of Off, Nancy Colier señala que “pasamos demasiado tiempo haciendo cosas que en realidad no nos importan”. Dentro y fuera de su consultorio, se ha encontrado con muchas personas que se han “desconectado de lo que importa en verdad, de lo que nos hace sentir ricos y anclados como seres humanos”.
El acceso casi universal a la tecnología digital, que comienza en edades cada vez más tempranas, está transformando la sociedad moderna de formas que pueden tener efectos negativos en la salud mental y física, el desarrollo neurológico y las relaciones personales, sin mencionar la seguridad en las carreteras y aceras.Como pasa con muchas otras cosas en la vida, la moderación en nuestro mundo digital debería ser el distintivo de una relación sana con la tecnología. Muchos se han convertido en esclavos de los dispositivos que deberían liberarlos porque nos dan más tiempo para vivir la vida y la gente que amamos. En vez de eso, estamos bombardeados constantemente por tonos, timbres y zumbidos que nos alertan sobre mensajes que nos sentimos obligados a ver y responder de inmediato.
En The World Unplugged Project, investigadores de la Universidad de Maryland informaron que “una mayoría evidente” de estudiantes en los 10 países estudiados experimentaron angustia cuando intentaron estar sin sus dispositivos durante 24 horas. Una de cada tres personas admitieron que preferirían renunciar al sexo que a sus móviles.
. (). Adictos a nuestros celulares. . THE NEW YORK TIMES Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2017/01/17/espanol/adictos-a-nuestros-celulares.html
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